Concursal
Concurso preventivo
Proceso judicial que le permite a una empresa que no puede pagar sus deudas seguir funcionando mientras negocia con sus acreedores una forma de pagarlas.
Durante el concurso se frenan las ejecuciones individuales: ningún acreedor puede embargar por su cuenta. Eso le da a la empresa un período de respiro para ordenar sus números y presentar una propuesta de pago al conjunto de sus acreedores.
El proceso lo supervisa un juez y lo controla un síndico, que verifica cuánto debe la empresa y a quién. Si la propuesta reúne las mayorías que exige la ley, se homologa y la empresa continúa. Si no, se declara la quiebra.
Por qué importa
El concurso es la última alternativa antes de la quiebra, no la primera señal de problemas. Cuando una empresa llega a esta instancia, casi siempre hubo dos o tres años de señales previas donde todavía existían salidas más baratas.

