Impositivo
Saldo a favor
Crédito que una empresa tiene contra el fisco, porque adelantó más impuesto del que efectivamente debía.
Hay dos tipos y la diferencia es fundamental. El saldo técnico surge de la mecánica del propio impuesto —por ejemplo, cuando el IVA de las compras supera al de las ventas— y sólo se puede usar contra ese mismo impuesto en el futuro.
El saldo de libre disponibilidad viene de retenciones y percepciones sufridas en exceso. Ese sí se puede compensar contra otros impuestos o pedir en devolución.
Por qué importa
Muchas empresas arrastran saldos a favor durante años sin saber que una parte es recuperable. Es plata inmovilizada que, además, la inflación va licuando mes a mes.

